jueves, 24 de julio de 2008

Un Amanecer

-¿Voy a ser siempre más fuerte que los otros niños?
El guerrero miró con tristeza al pequeño que observaba el horizonte con sus ojos húmedos.
-Sí –le contestó.
El sol se estaba poniendo, los tonos anaranjados pintaban con un tono irreal las briznas de hierba a sus pies, los pliegues y hendiduras del tronco donde el niño estaba sentado parecían algo de otro mundo.
La luz hace que estas cosas ocurran, pensó.
-¿Por qué?- dijo el pequeño, girándose hacia él.
-Así han de ser las cosas, el tapiz está tejido y nosotros caminamos los hilos.
-No sé si quiero ser tú.
-No puedes cambiar eso.
-Todo me duele mucho, siempre me duele.
-Es mi camino, tus pasos hacen lo míos.
-¿Habrá descansos?
-A veces.
-¿Por qué no caigo?
-Porque no puedes.
-¿Y si quisiera? ¿Y si decidiese hundirme en todas las pérdidas, en toda la tristeza, en todas las cosas malas que ya he sentido en mi corazón?
-No puedes.
-¿Por qué?
-Porque yo no puedo.
-No tengo padre, ni madre, ni un amor en el que olvidarme de todo ¿Qué sentido tiene?
-Es mi camino, siento que tú hayas de andarlo.
-Ni siquiera hablo como un niño; nunca he hablado como un niño.
-Nunca lo has sido, te pido perdón por eso también.
-¿Para qué sirve todo esto?
-Has de existir, siempre ha sido así. Equilibrio.
-¿A ti te duele?
-Cada segundo, cada vez que respiro. Mi fuerza y mi debilidad es no poder ser derrotado por la pena que me consume.
El niño miró al guerrero y acarició su mano.
Con el último rayo de sol ambos miraron hacia el horizonte.
El niño habló.
-¿Crees que estará en paz?
-Sí, el amor y el perdón hicieron su trabajo esta vez. Estaba limpia en su pequeño lecho.
-¿Volverá?
-Siempre volvemos pequeño, siempre. Algunos siempre estamos.
-¿Como tú?
-Sí, como tú.
-¿Te gusta luchar?
-No
-¿Por qué luchas? ¿Por qué sigues? ¿Por qué aguantas?
-Porque no puedo hacer otra cosa.
El niño miró al guerrero, sus ojos azules parecían cansados. Como los míos, pensó.
-Yo te cuidaré- dijo el pequeño abrazándolo.
-Lo sé.
El Sol se había ido y quedaron en la oscuridad, abrazados, el niño y el guerrero; como una sola cosa. Bajo las mismas lágrimas.

by tonyjazz

No hay comentarios: